El Blog de la Creativa | Pedagogía, tecnología y creación musical
La actualidad del panorama musical desde la visión de Música Creativa, centro de referencia con más de 30 años en la vanguardia de la enseñanza de la música moderna.
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Pedagogía, tecnología y creación musical

Mi nombre es Amelia Caro, y me siento muy afortunada por ser una de las personas que hace 25 años fundaron la Escuela de Música Creativa. Pero sobre todo por haber compartido este camino con todas las personas con las que se ha construido este proyecto que es hoy Música Creativa. Han sido años de cambios, cambios de la sociedad, de la educación de la música en particular, y por tanto años de retos para la Escuela. Durante las Jornadas de celebración del 25 Aniversario hemos hablado mucho de cambios. Especialmente, de los que la tecnología ha supuesto en la creación, y para ello hemos mostrado por boca de nuestros alumnos de Producción Musical cómo la Escuela ha incorporado la tecnología al proceso creativo para servirse de ella. Pero si volvemos un momento 25 años atrás, nos encontramos con una educación musical en España estancada en patrones caducos, y con aún muchos cambios por hacer. De hecho, nuestra pequeña escuela de jazz y música moderna de los 80 surge para dar respuesta a inquietudes musicales que no tenían cabida en los conservatorios españoles.

Pocos años después, en los 90, algunos cambios llegaron con la LOGSE introduciendo por primera vez en España:
– la música en la enseñanza general
– el modelo de centro especializado de música que en Europa funcionaba desde medio siglo antes: las escuelas de música.

Esto motivó la adaptación del proyecto de Música Creativa a esta nueva realidad de escuelas municipales, donde se aborda por primera vez en España la educación musical temprana, la formación musical para aficionados, donde hay que dar respuesta a alumnos de todas las edades, de todos los estilos, con propuestas diferentes a las de que ofrecía la enseñanza en los conservatorios, con ese fantástico slogan “música para todos”. Hubo que esperar a un nuevo cambio legislativo, ya en el 2006 LOE, para ver reconocidas especialidades de la música moderna como el bajo o la guitarra eléctrica, y con eso nuestra escuela se convirtió en la primera en el país en ofrecer estas titulaciones en el Grado Profesional. Cambios legislativos necesarios aunque bastante tardíos, que se están acomodando todavía en la sociedad española. Otros, están aún por llegar (como el de la suficiente atención a la pedagogía en las enseñanzas superiores, o al flamenco, por ejemplo).

Lo cierto en que en este tiempo, esa escuelita de jazz y música moderna de los 80 se fue transformando en nuestra Escuela actual: 14 centros, 270 profesores, 7000 alumnos. Nuestros compañeros de la Asociación Europea de Escuelas de Música Moderna nos dicen que no hay institución de esta envergadura en Europa. Pero no quiero comentar esto para presumir, sino para subrayar que
el reto y la responsabilidad que sentimos para tratar de ofrecer las respuestas adecuadas, en este entorno de cambios, es grande.

Y si bien la Escuela desde su nacimiento se orientó hacia un enfoque educativo que pone el acento en las necesidades del alumno, en la enseñanza al servicio del aprendizaje, somos conscientes de que esos cambios en el pensamiento, en la teoría pedagógica, tardan en consolidarse en la práctica del aula, ya que suponen también un reto para el profesor. Como institución comprometida con el cambio pedagógico, asumimos ese reto, el de que se produzcan cambios reales en la práctica docente que reviertan en los alumnos, en la sociedad, con más alumnos haciendo música, competentes para incorporase al mundo laboral si ése es su caso, o sencillamente habiendo incorporado la música a sus vidas como aficionados que disfrutan con ella, enriqueciéndose, enriqueciendo a los demás, expresándose, creando. Ese alumno protagonista de su aprendizaje, que exige un papel diferente del profesor en el siglo XXI. Por suerte, no estamos solos en estos retos. Por lo menos no hoy.

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