El Blog de la Creativa | ¿Sabías que Rosalía tiene el Título Superior de Música?
Aunque primero se especializó en jazz y blues, acabó terminando sus estudios superiores en Interpretación del Flamenco con un Trabajo de Fin de Carrera tan apabullante como “El mal querer”.
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Quien la sigue la consigue: cómo hacerse artista


Son muchos los artistas que poseen un gran talento y que en un momento dado han despuntado muy fuerte, pero muchas veces ese talento no viene solo, sino que es fruto de la pasión, del trabajo constante, de una gran formación musical consolidada y del propio talento en sí.

Para muchos un artista nace, no se hace. Aún así, algunos de los músicos que han revolucionado el panorama actual, como Rosalía, Silvia Pérez Cruz, Marco Mezquida o Mariola Membrives han ampliado miras y perfeccionado la técnica para ampliar su capacidad creativa musical.

Hay quienes piensan que las capacidades artísticas innatas bastan y no hace falta estudiar música para poder desarrollar una carrera profesional duradera en el tiempo. Aunque lo cierto es que los que piensan así suelen quedarse a medio camino. La formación musical es muy importante para descubrir nuevos territorios y conexiones que juegan siempre a favor de la creatividad.

Un ejemplo de ello es sin duda Rosalía, la artista más mediática del momento. Con tan solo 25 años ejerce como cantaora, compositora y productora. Ha conseguido unir de manera sublime el flamenco con los ritmos urbanos actuales, bien sean el trap, el R&B contemporáneo o el pop bailable revolucionando así el panorama musical y dando un giro de 180 grados a un género tan arraigado como el flamenco. Esta joven catalana se ha convertido en un fenómeno musical que ha dado la vuelta al mundo y que nos ha conquistado uno a uno. Pero su éxito no ha nacido de la noche a la mañana, sino que es la consecuencia de trabajar muy duro durante muchos años.

Desde muy pequeña Rosalía lo tenía claro: la música iba a ser su modo de vida. Y por ello empezó a formarse muy pronto, primero en el Taller de Músics y luego en la ESMUC. Aunque quería ser cantaora, sus primeras especialidades fueron el jazz y el blues. Cuenta su profesor durante siete años, José Miguel Vizcaya, ‘El Chiqui’, que lo hacía tan bien que incluso le dijo que «podría ganarse la vida cantando eso porque con el flamenco empezaba desde cero». Pero quien la sigue la consigue. Rosalía acabó terminando sus estudios superiores en Interpretación del Flamenco (modalidad Cante) con un Trabajo de Fin de Carrera tan apabullante como “El mal querer”.

Un punto de partida en el que intentaba transformar lo antiguo en nuevo, llegando a convertir su trabajo en un choque musical y una jugada reveladora con la que todos ganamos. Música que caía como una sorpresa inédita sobre un estancado paisaje pop español.

Lo más llamativo de Rosalía, además de su voz, ha sido su pasión desmedida por aprender y formarse, su capacidad auditiva y su gran percepción de la música. Una lección para el mundo en la que muestra cómo el éxito no viene por arte de magia y que la formación es tan necesaria como en cualquier profesión, convirtiéndose en uno de los pilares fundamentales que permite y favorece la capacidad creativa musical al artista.

“El mar querer” ha sido el trabajo con el que Rosalía ha dado su gran salto al mundo.  Pero, ¿por qué?

Un álbum inspirado en una novela de autor anónimo del siglo XIV llamada “Flamenca” que cuenta la historia de una mujer que se casa con un hombre y que, por celos, acaba encerrada por él. El disco es un trabajo conceptual que habla del “amor oscuro”, ese querer tóxico que termina por destrozar la autoestima, que hace perder vida. Un viaje sonoro divido en 11 capítulos que habla del amor tóxico y de la liberación femenina pasando por todas sus fases, desde el enamoramiento inicial hasta los celos, el sufrimiento y el empoderamiento femenino. Y no es que Rosalía sea una voz feminista en el sentido estricto, pero con este álbum apela a la cordura sentimental y al tenerse una a sí misma antes que doblegarse a cualquiera.

De principio a fin, “El mal querer” se mueve con compases del flamenco, pero con una producción actual propia del pop y el trap, debido al uso de samplers, auto-tunes, sintetizadores, teclados y determinadas líneas de bajo. No son decoraciones sin más. El éxito ha estado en haber conseguido una simbiosis entre dos universos.

Una artista que conquista además de por su talento, por sus virtudes personales. Su fuerza creativa, su admirable independencia, su visión para el negocio y su personalidad magnética simbolizan mucho para la causa femenina. Su éxito es un paso importante, pero todavía más su talento, lo que inspira ella sola con su forma de ser y las decisiones que toma.

Para la música es una inspiración que el disco se presente como un concepto, como una obra en conjunto por encima de canciones sueltas. Es algo que va mucho más allá del negocio de la música centrado más en singles y “pelotazos”. Aunque Rosalía todo lo que canta se convierte en número 1.

El fenómeno de Rosalía ha llegado a convertirse en un caso de estudio e interés para todos. Uno de los primeros en analizarlo ha sido Jaime Altozano, que ha demostrado que esta joven artista no es un producto de marketing, sino el resultado de un talento innato, mucho trabajo y una gran formación musical que le ha permitido desarrollar una personalidad musical propia para hacer todo tal y como ella ha querido, sin imposiciones y rodeada siempre de los mejores.

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